Cuando aplastas tus latas, le salvas la vida a un perro

Cuando aplastas tus latas, le salvas la vida a un perro

Seguramente en tu casa se utiliza frecuentemente algún tipo de lata, ya sea de comida para ti o de comida para tu perro. En general, en cuanto terminamos de vaciar el contenido de la lata, la tiramos tal cual a la basura. Sólo algunas personas se toman el tiempo de aplastar la lata antes de desecharla, pero ¿por qué es esto importante?

Pues nada más y nada menos porque con ese simple paso le puedes salvar la vida a un perro. Como podrás imaginar, hay muchos perros callejeros que buscan comida en la basura para sobrevivir. Por supuesto, el olor de las latas de comida las hace muy atractivas para ellos y es muy común que intenten comer o lamer los restos que quedan en la lata.

Dependiendo del tamaño de la lata y, por supuesto, dependiendo del tamaño del perro, hay ocasiones en las que la cabeza o el cuello de los perros quedan atrapados en la lata y, en algunos casos, los perros mueren de hambre y sed por no poder lograr liberarse a tiempo. Además, muchos sufren cortaduras en la lengua o en el hocico por lamer el filo de la boca de la lata.

Uno de los casos más impresionantes fue el de Olivia, una perra que fue encontrada en las calles de Dallas, Texas, con una lata de café en el cuello. La pobre perrita aparentemente llevaba así semanas y la lata estaba tan apretada y enterrada en su cuello que ya no podía comer y estaba literalmente en los huesos. Olivia tuvo la suerte de ser salvada tras una larga recuperación y varias cirugías, pero la simple acción de haber aplastado esa lata antes de tirarla le pudo evitar ese sufrimiento.

[Foto: DailyMail.com]

De hecho, no sólo son los perros quienes se ven afectados por esto, sino que también ha habido reportes de gatos, conejos, erizos, patos y zorros, entre otros animales, que se quedan con la cabeza atrapada en latas.

¿Cómo desechar correctamente las latas?

Por eso, te pedimos que sea cual sea el contenido o el tamaño de la lata que tires, te tomes unos segundos para desecharla correctamente siguiendo estas instrucciones:

  1. Abre la lata y vacía el contenido.
  2. Enjuágala bajo el chorro de agua para eliminar restos de comida y reducir el olor.
  3. Mete la tapa de la lata al fondo de esta para evitar que alguien se corte con ella.
  4. Con zapatos puestos y con mucho cuidado, aplasta la lata de modo que ya no se salga la tapa y tampoco puedas meter nada a ella.
  5. Ahora sí, tírala a la basura y, si te es posible, colócala en algún contenedor para que pueda ser reciclada.

En verdad, esto no te quita más que un poco de tiempo y, créenos, con esta sencilla acción puedes hacer una gran diferencia.

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