Errores que debes evitar al elegir un perro

Errores que debes evitar al elegir un perro

Después de muchos meses o hasta años de pensar en tener un perro, por fin te has decidido a llevar uno a tu casa. Eso nos da mucho gusto, pero antes de que lo hagas, te pedimos que te detengas un momento a pensar.

Desafortunadamente, muchas personas escogen a sus perros por razones completamente equivocadas y, unos meses después, se dan cuenta de que su perro los está volviendo locos o por diferentes motivos simplemente no era el que realmente hubieran deseado.

También te interesará saber qué errores debes evitar al entrenar a tu perro.

Por eso, antes de que lleves a un nuevo perro a tu hogar, te contamos de estos errores frecuentes que las personas solemos cometer al escoger un perro:

10. Pensar que los perros chicos son perfectos para departamento.

Este es un gran error. Si bien, un perro pequeño puede parecer ideal para vivir en un departamento por su tamaño, siempre debes fijarte en las otras características del perro antes de llevarlo a vivir a un edificio. Investiga bien sobre la raza que elijas o analiza bien la personalidad del perro que vayas a adoptar si es el caso. Considera qué tanto ladra, qué tanta actividad física necesita y qué tipo de comportamiento tiene cuando se queda solo. Además, no descartes perros un poco más grandes que tal vez se adapten mejor a la vida en departamento que un perro muy pequeño, pero ruidoso y nervioso.

9. Pensar que los perros de pelo corto no tiran pelo.

Uno de los errores más frecuentes, pues el largo del pelo no tiene nada que ver con la cantidad que mudan. En realidad, no existe un perro que no tire pelo (a menos de que se trate de un xolo completamente calvo), pero sí hay perros que mudan más pelo que otro, así que si este es un problema para ti, investiga muy bien este punto para que no te lleves sorpresas.

8. No fijarte en el nivel de energía que tiene tu perro.

Casi nadie te dice que te fijes en este aspecto antes de elegir a un perro, pero para nosotros es uno de los más importantes. De acuerdo con nuestra experiencia, entre más tengas a un perro con una energía similar a la tuya, tu relación será mejor. Imagínate que eres un adulto mayor que no tienes mucha movilidad y que tienes un perro que necesita caminar al menos una hora al día o, el caso contrario, imagina que eres maratonista y tienes un perro que no resiste caminar más de 20 minutos. Claramente va a haber un conflicto en ambos casos. Piensa bien qué tipo de perro necesitas por la actividad, tanto física como mental, que puedes darle y elige tomando esto en cuenta.

7. Escoger al perro que quieres porque está “de moda”.

Uno de los peores errores y por los que muchos perros terminan siendo abandonados. Está comprobado que cuando una película, serie o caricatura que tiene perros de cierta raza como protagonistas hay un aumento en la compra/adopción de esa raza. O, por temporadas, ciertas razas se vuelven populares, como actualmente podría ser el caso de los pugs, boston terriers, bulldogs franceses, schnauzers miniatura o pomerania, entre otros. Tristemente, la mayoría de las veces no se piensa en los demás aspectos que implica tener un perro de “esa” raza y poco después la gente se da cuenta de que no era lo que querían y los terminan regalando, abandonando en un refugio y, en los peores casos, echando a la calle.

6. Escoger al perro que quieres sólo porque te parece bonito.

Sí, todos sabemos que de la vista nace el amor, pero si tu criterio para elegir a tu perro es simplemente estético te puedes llevar una mala sorpresa. Como siempre, la clave es saber si el perro que quieres es en realidad el perro que realmente necesitas por tu estilo de vida, nivel de energía, tiempo disponible, espacio en el que vives, etc.

5. Escoger al perro que quieres sólo por ser “de raza”.

Es muy respetable que sientas afinidad por cierta raza, pero increíblemente, hay muchas personas que se siguen dejando llevar por este criterio pensando en que un perro “de raza” es bueno o fino y los “mestizos o callejeros” son malos o sucios. Esto es un gran error. De hecho, hoy sabemos que los perros mestizos son genéticamente más sanos que los de raza, pues hay muchas razas que sufren de serios padecimientos congénitos. Por esto también es muy importante que investigues bien qué tipo de enfermedades son comunes en la raza que quieras elegir.

4. No considerar la adopción como opción.

Desafortunadamente, siguen existiendo muchos prejuicios en torno a la adopción: que sólo se puede adoptar a perros callejeros, que todos los adoptados están traumados, que sólo hay perros viejos, enfermos o adultos en adopción, que los adoptados son sucios, agresivos o hasta peligrosos. Como en todo, las generalizaciones son terribles y la realidad es que hay perros de todo tipo esperando un hogar: perros de raza y mestizos, cachorros, adultos y viejitos, sanos y enfermos, tranquilos y ágiles, cariñosos y antisociales, etc. Por eso, es importante que te tomes el tiempo de buscar al perro que sea indicado para ti. Te podemos asegurar de que allá afuera hay, no uno, sino muchos perros como el que tú necesitas (sólo toma en cuenta que muchas veces el perro que es el ideal para ti no es necesariamente el que tú habías imaginado).

3. Pensar que porque tienes hijos necesariamente debes elegir un cachorro o cierta raza.

Este es otro mito grande. Si bien no tiene nada de malo que quieras un cachorro para que crezca con tus hijos o que tengas preferencia por cierta raza, debes saber que no es necesario que tengas un cachorro bóxer o un cachorro terranova, sólo por poner unos ejemplos, si tienes hijos. Aunque sí hay razas que tienen cierta afinidad con los niños, no se debe asumir que sólo porque es de esa raza se va a llevar bien con ellos o sólo porque es cachorro les va a aguantar cualquier cosa a los niños. Todos los perros son diferentes y, sí, hay bóxers o labradores que han mordido niños.

Además, hay muchos perros adultos de otras razas, incluyendo a los pit bull, rottweiler o los mestizos, que pueden llevarse perfectamente bien con ellos, incluso si son adultos o viejitos. Como ya te hemos aconsejado, lo mejor es siempre investigar bien sobre el carácter, energía y personalidad del perro que quieres y, por supuesto, socializarlo y educarlo muy bien para que pueda convivir con todo tipo de personas.

2. Comprar en tienda o en la calle o a un criador irresponsable.

Tristemente, la compra de perros sigue siendo la primera elección para muchas personas, pero incluso aún más terrible es que la primera opción para comprar un perro sea en tiendas de mascotas (sí, en esas muy bonitas que hay en los centros comerciales), en la calle o a criadores irresponsables. La venta de perros es un negocio muy lucrativo y en el que hay mucha gente sin escrúpulos involucrada, lo que ocasiona que sea una industria que implica mucha crueldad para los perros (aunque esos lindos cachorros en exhibición en la tienda de mascotas no lo reflejen).

En Instituto Perro nunca nos cansaremos de pedirte que adoptes en lugar de comprar. Hay miles de perros esperando un hogar y los hay de todo tipo: cachorros, adultos, viejitos, mestizos y de raza. Si de todas maneras estás decidido a comprar, te pedimos que acudas con un criador ético, el cual te deberá permitir visitar sus instalaciones para ver a los cachorros ahí y también conocer a los padres de los perritos. Es fundamental que percibas que realmente ama a sus animales, que tiene a sus perros en buenas condiciones y que limita la cantidad de camadas que produce cada año.

1. Elegir a un perro impulsivamente.

Tener un perro es una gran responsabilidad y, sin embargo, es muy frecuente que la gente se despierte un día, vea un perro lindo y diga “me lo llevo”, como si se tratara de comprar una cosa. Antes de llevar a un perro a la casa piénsalo MUY, MUY, MUY, MUY bien. Considera todo lo que necesitarás invertir: tiempo, espacio de tu casa, esfuerzo para pasearlo y entrenarlo, dinero en comida, cosas, veterinario, estética, medicinas, etc. (y, créenos, a veces es mucho dinero). Toma en cuenta que los perros, aunque viven menos que nosotros son longevos, así que por lo menos lo tendrás contigo entre 15 y 20 años, aproximadamente. Piensa que ese perro algún día se volverá viejo y requerirá atenciones especiales como usar pañal o tal vez tratamientos caros para combatir problemas como la osteoartritis o el cáncer. Si al elegir un perro ya estás pensando que “al fin que si no nos adaptamos, lo regalo”, te decimos desde ahora NO LO HAGAS. Un perro es un miembro más de la familia y como tal merece ser tratado con amor y mucho respeto.

 

¿Alguna vez has cometido un error al elegir un perro? ¿Cuáles crees que sean lo más frecuentes? Cuéntanos en los comentarios o en nuestro Facebook.

[Foto: 221276890 / Blend Images / Shutterstock]

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